Texto: La vocación sin yerbadas a través de la Numerología & Cábala
Me gusta decir que el propósito de vida es: vivirte a ti mismo.
Lo suelto tal cual así en la sesión, y la cara de la otra persona, te la puedes imaginar.
“¿He pagado para que me sueltes esta mierda?”
Deja que te ponga en contexto.
Vivirte a ti mismo es lo mismo que decir, que empieces a hacer las cosas que te hacen feliz. El problema? Que la mayoría de personas no lo saben.
Vienes a esta vida a ser feliz, auténtico, a disfrutar, a pasarlo bien con las cosas que te apasionan.
La cuestión es que se ha distorsionado el concepto de felicidad en la sociedad en la que vivimos. Ya sabes, la típica vida de: mil cosas que hacer, quedar y conocer constantemente personas nuevas, salir a tomar unas birras al bar, comer o cenar viendo Netflix, salir de fiesta y otros vicios, y así, la lista del entretenimiento, del ocio, y de tener una vida ocupada se hace infinita, hasta que te das cuenta de que por ahí no es.
No te confundas, no digo que no hagas nada de lo anterior, pero hazlo con cabeza joder!
Tu propósito de vida va más allá de todas esas cosas, va de saber quién eres en profundidad, para que así puedas vivir la vida que quieres. Y no, no te hablo de vida de rico. Te hablo de lo que a ti te mueve, lo que te hace sonreír, y te llena el corazón.
Tu propósito de vida va de decir, vale, si a mi lo que me gusta es la montaña, la playa, viajar, China o Hawai, lo que sea, me da igual, pero piensa: que hago aquí? Qué hago haciendo esto? Yo que quiero? Dónde quiero vivir, qué quiero hacer en mi tiempo libre? Y fíjate que todavía no hablamos de vocación, luego iremos a por ella.
No me quiero liar mucho más con todo esto, así que te lo resumo:
Tu propósito de vida va de como quieres vivir tu vida personal, cual es tu estilo de vida. Y para saberlo, te tendrás que mirar dentro y preguntar cosas, no?
Dicho de otra manera: cuando no vives la vida que realmente quieres, tu alma grita por dentro en forma de crisis existencial, porque estás viviendo una vida de mentira, adaptada a lo que se supone que se espera de ti. Levanta el culo de una vez y vive la vida que tú quieres, porque la verdad es esta: se nos acaba el tiempo. Todos vamos a morir, pero solo algunos habrán vivido de verdad.
Resumiendo: define tu estilo de vida en base a lo que te gusta, apasiona, te hace feliz, te mueve y llena el corazón. En base a lo anterior, decide cómo quieres que sea tu día a día, con qué tipo de personas quieres relacionarte, qué quieres hacer en tu tiempo libre, qué te da bienestar, dónde quieres vivir, etc.
Te cuento lo que me hizo click a mí: estando en una vida superficial, me di cuenta de que realmente lo que me llena son las montañas, viajar y la naturaleza, así que dejé mi trabajo de oficina y me fui de la ciudad. He vivido en la Patagonia, en los Pirineos, y actualmente vivo en una furgoneta moviéndome entre montañas. Nada que ver con 12h en un despacho en una ciudad. Decidí de qué manera quería vivir mi vida.
Por último, grábate a fuego esta frase: no hay reinvención profesional si antes no hay reinvención personal.
Primero decide cómo quieres vivir tu vida, luego, ya te reinventas profesionalmente.
Bien… dicho esto. Sigamos.
La vocación.
La diferencia con el propósito de vida, básicamente es, que la vocación es en el ámbito profesional. Ya está.
Bueno va, te pongo en contexto.
Primero debes de entender lo siguiente. A nivel numerológico, no hay diferencia entre una pasión y un don. Energéticamente es lo mismo, viene de la misma raíz. Lo que lo diferencia es dónde yo expreso esa energía, si en el ámbito personal o profesional.
Es decir, si a mi me gusta la montaña, puedo ir a caminar por la montaña en mi vida personal, porque me gusta, pero también puedo llevar a un grupo de personas a la montaña y cobrar por ello, porque se me da bien. Esa energía está dentro de mí.
Ojo, no nos confundamos. Una cosa es que tenga un don en un área en concreto, y otra cosa es que me flipe. El don se estudia, se trabaja, se le echa horas hasta que lo domino. Messi no sería Messi si no le hubiera echado millones de patadas a un balón. Yo no estaría explicándote esto si no me hubiera formado y echado mil horas en sesiones. El don se trabaja. Primero me llama la atención, lo pruebo y me gusta, me formo, entreno, le echo horas, practico, y me vuelvo experto en algo.
Segundo, ahora sí, la vocación.
Hay que tener en cuenta lo siguiente:
El tipo de vocación, y sus características.
Piensa que en la carta numerológica con la que yo trabajo, hay 17 números. Si ninguno se repitiera, tendrías 17 dones. 17 energías que se tienen que poner de acuerdo. Obviamente, en este estudio verás las principales energías que hay que prestar atención.
Pero quiero que te pongas en situación.
Tienes 2 opciones, 2 tipo de vocación.
Vocación Concreta o Vocación Integral.
Dicho de otra manera, la vocación concreta son las típicas profesiones de toda la vida, donde te enfocas en una área muy concreta con un don muy concreto.
La vocación integral, es la suma de todos tus dones.
Y qué características tienen? Básicamente estos son los 8 requisitos que deben de tener para poder llamarse vocación:
- Ese don o dones están al servicio de los demás, del mundo. Se centra en aportar valor, contribuir y servir al bienestar común, sin esperar nada a cambio.
- Están especializadas en áreas muy concretas.
- Te apasiona lo que haces, por lo que te obsesiona y quieres dar la mayor calidad posible siempre.
- Se te pasa el tiempo haciendo lo que te gusta, que también es tu don o dones, recuerda.
- Te llena el alma, no te quita energía.
- Está en evolución siempre, buscando el crecimiento de la persona, por lo que puede cambiar de área de interés.
- Está alineado con el estilo de vida y valores de la persona.
- Tiene que haber una motivación, un para qué, una causa por la cual luchar. Ya sea por mi propia historia, porque me duela ver a alguien experimentar algo que yo mismo pasé, o porque me duele algo que veo en el mundo. Se basan en una Causa.
Ten en cuenta que, la vocación concreta es cuando te especializas en un don o área específica, mientras que la integral combina varios dones, aunque también en un área específica.
Te pongo un ejemplo:
Si me gusta mucho la montaña, puedo ser guía de montaña. Eso sería concreto.
Pero si dentro de mí, también tengo la necesidad de incluir otras áreas de interés, como la espiritualidad y los viajes, no me será suficiente solo con montaña, por lo que crearé un viaje de aventura y desarrollo personal de 15 días por la Patagonia.
Ahora bien, qué no es la vocación?
Tenemos que diferenciar entre un trabajo y una vocación.
Un trabajo es una actividad que se realiza principalmente para ganar dinero y satisfacer necesidades básicas. Estando o no alineado con los intereses o pasiones de la persona.
Y esto es malo? Tengo que pagar el alquiler, las facturas y la comida, no?
Ya, pero recuerda una cosa: El 43% de los españoles está quemado con su trabajo.
Entonces? Qué hago?
El problema principal es sencillo: ese trabajo no reúne las 8 características anteriores de lo que es una vocación.
Lo podemos resumir todo en la actitud de la persona respecto a lo que hace con su don o dones.
Todo depende desde que lugar yo actúo, si desde el “por qué” o el “para qué”.
Desde el “por qué” yo soy egoísta, solo actúo porque espero recibir algo a cambio. Traducido al español: trabajo porque quiero dinero, éxito, comprar cosas, que me reconozcan y valoren los demás, etc… El enfoque es hacia el mundo exterior. De fuera hacia dentro.
El “para qué” es todo lo contrario, desde dentro, de mi SER, te aporto un valor, contribuyo, no espero nada a cambio. Básicamente, son las personas que viven su vocación.
Desde el “por qué”, nos encontramos con las personas que tiene un trabajo. Quieren ganar dinero, que les valoren, que les reconozcan, y encima hacer lo que les gusta. Sí, también es egoísta hacer lo que te gusta.
Es un cambio de actitud lo que te propongo. Es muy fácil cambiar de un trabajo a una vocación concreta. Cuando cambias desde qué lugar haces las cosas, conectas con el “para qué”, todo cambia.
Ejemplo, no es lo mismo hacer sesiones de numerología y cábala para ganarme la vida, que hacer sesiones de numerología y cábala con orientación vocacional para ayudar a las personas a saber dónde dirigirse y que dejen de ir perdidas por la vida. No es lo mismo hacer mi trabajo solo por dinero, que hacerlo para ayudar a otras personas.
Otra cosa es que si ni aún así conectas con la vocación. Y esto puede ser por varios motivos.
No es tu área de interés, no está alineado con quien eres, no te permite vivir el estilo de vida que quieres, etc.
Que te quiero decir con todo esto:
Con la información de tu Estudio Vocacional, tendrás la dirección, ya no habrá excusas. Sabrás hacia dónde dirigirte. Solo ten en cuenta que cuando vayas hacia allí, cumpla los 8 requisitos, que se rigen con las leyes del “para qué”.
Ojo que te veo venir, que no espere nada a cambio, no quiere decir que me vuelva un yerbas y viva del aire y las plantas, huyendo del mundo material. No, no y no. La clave es el equilibrio entre el mundo espiritual y material.
Mi recomendación es: actúa desde el “para qué”, y como consecuencia, obtendrás todos los “por qué”. Y con ellos, seguiré creciendo como persona, disfrutaré del mundo material, tendré tiempo para hacer lo que me llena, podré seguir formándome y cultivando mis dones para seguir creando proyectos y así seguir contribuyendo a los demás. Ese es el camino secreto que la mayoría desconoce. Grábatelo a fuego también: sé útil a los demás.
Quieres abundancia? Ten en mente siempre esto: Te van a pagar en función al valor que aportes a los demás.
No hay otra. Espabila.
Pregúntate siempre de qué manera puedo aportar más valor a más personas.
Es la única manera que la Inteligencia Artificial no te quite el trabajo. Sé útil para otros desde el “para qué” y obtendrás la abundancia.
Vamos a ir terminando, te lo resumo todo:
La vocación es un llamado interno que uno tiene hacia una o varias actividades. Está alineado con lo que nos gusta, con nuestra propia identidad y forma de vivir la vida, con nuestros valores y propósito de vida. Está enfocado de dentro hacia fuera, en dar sin esperar recibir. En dar valor y ser útiles a los demás y el mundo. Vivir de esta manera la vida y la vocación, es lo que nos da un sentido de realización. Esto es lo que estás buscando querido amigo.
Si te preguntas: vale, muy bien, pero cómo lo hago?
Al final de tu estudio te lo cuento. Ahora no es importante.
Recuerda que el primer paso es saber hacia donde vas, que es lo que te voy a contar más adelante.
Y ahora que tienes claro qué es la vocación y cómo puedes empezar a actuar desde el ‘para qué’, te cuento qué encontrarás en tu Estudio Vocacional.
Pero ya en texto, que así lo tendrás más a mano.
