Solo si has llegado al colapso personal, te ofrezco un viaje transformacional a la Patagonia para que allí, pueda presentarte a tu verdadero ser interior

Supongo que si te encuentras leyendo esta página es porque te gustaría saber más acerca de cómo te puedo ayudar, ¿verdad?

Déjame que me ponga en tu piel unos instantes…

Sabes que no estás gestionando bien tu vida y que los años pasan rápido, de hecho, han pasado muchos y tú sigues en el mismo sitio. Nada ha cambiado.

Te encanta viajar y te gustaría autoconocerte a través de las herramientas adecuadas para conseguir una auténtica revolución personal.

Quieres dar un paso hacia delante pero sin volver a retroceder en tu camino. Por eso,
necesitas dar con la solución y liberarte de la jaula en la que llevas tanto tiempo encerrado.

¿Quien soy?

Pues bien, mi nombre es Miguel y desde muy joven he trabajado en la empresa familiar, empapándome de cada uno de los departamentos y rincones que la formaban, pero yo no sabía que no quería hacer eso.

Hoy, te quiero proponer una experiencia demasiado tentadora y emocionante para ti.

Quiero acompañarte en tu proceso de reconexión porque mi propósito es que no pases durante tanto tiempo por lo que yo. Por eso, voy a ayudarte a que vuelvas a encontrar tu camino.

Y, lo voy a hacer con una tela de araña que he estado tejiendo personalmente durante varios años. Voy a ayudarte a través del coaching, numerología, thetahealing, ikigai,inteligencia emocional, mindfulness y otras tantas, durante un viaje fascinante que he creado para ti en la mágica Patagonia.

Ahora bien, déjame que te cuente mi historia...

Lo que se esperaba de mí era que siguiera con el negocio familiar.

Con 18 años comencé a estudiar Ciencias Empresariales y varios años más tarde entré a estudiar un Máster en Dirección de Empresas.
Con tan solo 20 años, empecé a estar al frente del negocio. Fue ese día de julio cuando comenzó el principio de una larga incoherencia entre lo que debía hacer y lo que yo realmente quería.

En aquel momento recayó sobre mí una gran responsabilidad con un peso tan inmenso que no soy capaz de verbalizar.
Con el tiempo empecé a estar desconectado de lo que me tocaba vivir en ese momento porque había elegido un camino, sin saberlo ni quererlo, hacia un futuro próximo de responsabilidad descomunal.

Invertí tanto tiempo que aún siento escalofrío cuando lo pienso. Lo primero siempre, siempre era el trabajo. Dejé muchas horas ahí olvidándome un poco de mi felicidad.

Entonces, la situación iba empeorando y sin ni siquiera ser consciente de ello, empecé a evadirme de mi realidad mediante excesos.
El mundo se me caía encima y yo seguía intentando ignorar mi vacío existencial.
Por momentos era capaz de reconocer lo que me sucedía por dentro pero al estar sumergido en esa vida tan ajetreada y ocupada no me podía permitir pararme a pensar ni un momento y si me paraba, era para conseguir la evasión total.
Estaba perdido, no tenía rumbo, no sabía qué hacer…

5 años más tarde,

Conseguí 3 semanas para viajar a Filipinas. Fue la primera vez que salía de Europa y ese viaje marcó un antes y un después en mí. Ahí sembré la semilla del cambio aunque en ese momento no lo sabía. Me di cuenta que allí la gente era feliz con muy poco. Además, supe resolver con éxito todos los problemas que iban aconteciendo durante el camino, me sentía muy cómodo estando lejos de casa y me encantó explorar y conocer lugares y personas nuevas. Yo ahí estaba feliz.

Sin embargo, mi vuelta fue una bofetada de realidad. Se bloquearon en mi ausencia y mis vacaciones a partir de ese momento, se redujeron drásticamente.

Después de Filipinas sentía una increíble y ansiosa necesidad de ser libre, de volver a salir. Y en mi mente surgieron varios intentos. Exactamente 3 impulsos de cambio de rumbo.

Mi Historia

A través de los años

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Primer intento en 2015:

Mi mente:

Me gustaría dar la vuelta al mundo.

¿Circunstancias externas?

Tenía muchas responsabilidades aquí.
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Segundo intento en 2017:

Mi mente:

Necesito dar la vuelta al mundo.

¿Realidad?

No me podía marchar, era clave en el negocio.

Entonces mi lado oscuro florecía más y más. Excesos, vínculos con personas y relaciones complicadas resurgían con gran impulso entre mi oscuridad.
Emergió de mí otra persona. Una más egoísta, prepotente, interesada, sin empatía, narcisista, estúpida… y un largo etc.

Era puro odio envuelto en tristeza y mostrando una sonrisa que desprendía infelicidad.

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A finales de 2018 estaba a punto de explotar.

Tenía problemas de salud y mis emociones atravesaban unos altibajos muy desafiantes.
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Tercer intento en 2018:

Mi mente:

Me voy a dar la vuelta al mundo.

Y, tomé acción. Planifiqué el trabajo para dejarlo todo en 12 meses.

Fue entonces, en enero, cuando busqué ayuda psicológica y en febrero cuando entré en el máster de desarrollo personal y liderazgo de Borja Vilaseca.

2019 se abría ante mí para hacer el mayor cambio de mi vida. Y así lo hice.

Descubrí nuevas formas de pensar y ver el mundo. Libros, herramientas, terapias alternativas y técnicas extraordinarias. Además, conocí a personas increíbles.

Fue un año de transformación en el que experimenté mi propia sanación y cambio interno.

Un año más tarde salí de Barcelona para comenzar mi viaje por Argentina.

Recorrí durante dos meses y medio la Patagonia hasta que llegó la pandemia y me quedé en este maravilloso lugar.
En ese momento supe que me tenía que conocer en profundidad. Y, comenzó mi cambio más profundo. Allí, solo en una cabaña alejada, en mitad de la naturaleza durante 3 meses…

Me alimenté de conocimientos ancestrales como forma de aprendizaje.

Comencé a meditar, hacer ayunos intermitentes, practicar la alimentación consciente, ejercicio funcional, leer mucho sobre autoconocimiento, respiración y también a tomar baños de agua fría.

Además, dediqué mi tiempo a pensar en mí, lo que me hacía bien. Empecé a practicar el agradecimiento, el perdón, a liberarme de la queja y a abrazar el minimalismo.

Fui consciente de mis ladrones de tiempo y también me preguntaba, algo que no había hecho antes, cómo estaba, qué quería hacer y dónde quería ir.

Me quedé con lo que me funcionó.

Empecé a sentirme feliz, pleno y satisfecho.

Sigo descubriendo técnicas y herramientas que me sirven y son eficaces para mí y los demás.

Esto es lo que opinan de lo que hago…

Montse

Antes de conocer mi carta numerológica simplemente asumía que soy como soy sin más, pero después de este viaje hacia dentro acompañada de Miguel debo decir que, gracias a al conocimiento de mi carta puedo darme cuenta rápidamente de cómo trabajar en lo que me está sucediendo o atormentando. Gracias a la numerología he logrado entenderme aún más, tanto a nivel personal como acciones de las que no era ni consciente, o de como incluso las cosas nos pueden llegar a influir y hacernos temblar, o tropezarnos. Os recomiendo leer la carta con Miguel por el simple hecho de como lo explica, el tiempo que se toma en que nos entendamos y porque sé que lo que hace y cómo lo hace, lo hace de verdad y de corazón.

Daniel

Tras haber trabajado con Miguel, descubrí  mi carta numerológica y puedo decir que he encontrado muchos aspectos de mí carácter y personalidad que hasta ahora desconocía y que me representan totalmente.
Miguel me ayudó a conocer en qué punto estaba en cada número y me indicó cómo tenía que trabajar para alcanzar el equilibrio en cada número. Así pues, a día de hoy sigo trabajando para conseguir la mejor versión de mí mismo de acuerdo a mis características numerológicas.
Recomendaría a Miguel porque es una persona con mucho conocimiento numerológico, de las pocas personas que hay actualmente que tienen formación en esta materia y que además te asesora y orienta muy adecuadamente para conocerte a ti mismo y desarrollar tus cualidades.

Todo lo que viví en el pasado tenía un sentido. He descubierto y creado mi propio método. Este es justamente el que puede servirte a ti también para salir de donde no quieres estar, encontrarte, conocerte y tomar ese cambio de rumbo que tanto quieres alcanzar.

¿Como será mi 2022?

Aún no lo sé pero quizás lo podamos construir juntos.

¿Sabes qué?

Mucha gente me envidiaba porque pensaban que tenía todo.
Sin embargo, lo que me faltaba, lo que no tenía era LIBERTAD.

Después de mi primera propuesta no tuve más remedio que viajar en cada uno de los huecos de mi vida que podía permitirme. Así bien, realicé dos viajes brutales en solitario por Indonesia y otro en Tailandia. También he recorrido Vietnam, India, Malasia, Camboya o Japón. Además he visitado más de 16 países de Europa y he aprovechado mi tiempo para dedicarlo a fusionarme con las actividades de aventura que más me gustan como el trekking, snowboard, buceo, escalada u otras muchas más.

Aunque, al tiempo me di cuenta que todo eso que te acabo de contar lo hacía, otra vez, como método de evasión. Seguía igual pero con otra máscara.

¿Te sientes identificado conmigo?

Tuve un aprendizaje tan grande y un deseo tan inmenso de ayudar a los demás que he cambiado de rumbo radical.
Te ayudo a ti a que encuentres tu propósito para que tomes una dirección y no te encuentres perdido sin ni siquiera saber qué hacer.
Descubre lo que te gusta y te motiva y apuesta por una vida con sentido.

¡El viaje merece la alegría vivirlo!